La vida en el diván

07 Nov 2017

Ana Beatriz Nuñez

Charlie, Charlie ¿Estás ahí? 

Captura de pantalla 2015-06-08 a las 22.56.55Cuenta la leyenda que Charlie era un adolescente que vivió en tiempos de la Colonia, debía tener 13 o 14 años, como cualquier otro adolescente era inquieto, curioso, lleno de amigos y tenia una hermosa novia llamada Carmen a la cual amaba mucho.

Jorge y Felipe eran dos de sus amigos más cercanos, ellos deseaban entrar a una casona abandonada que pertenecía a un español que había fungido como cabildo.

Charlie se rehusaba pues el lugar le parecía macabro y se contaban las más espeluznantes cosas de aquel lugar pero sus amigos insistieron, él accedió a regañadientes y varias horas después los amigos de Charlie salen despavoridos, dejándolo solo.

Al no tener noticias de Charlie su novia decide buscarlo, no lo encuentra, y pide a Jorge y Felipe que la acompañen a buscarlo al lugar donde lo habían abandonado, solo para encontrar en la tétrica casa el cadaver de Charlie frío y en su mano 2 monedas de oro

La culpa y el dolor hace que los amigos de Charlie y su novia busquen comunicarse con él en el más allá y pregunta uno de ellos: ¿¿Charlie Charlie estas aquí?? En ese instante caen de la mano de Jorge las dos monedas que se habían encontrado en la mano de su buen amigo y una puerta es azotada por un fuerte viento.

Carmen toma nuevamente las monedas y se resuelve a preguntar: ¿Charlie, Charlie me dejas entrar en tu alma???

Tira las monedas y ambas caen Sol.

Nuevamente Carmen pregunta: ¿Charlie, Charlie las dos caras de águila quieren decir: no?, tira las monedas y ambas caen Sol.

Decidida a entender el código por el cual se comunica su amado, vuelve a preguntar: ¿Charlie, Charlie, sol y águila es tal vez o no se?Tira las monedas y nuevamente ambas caen Sol indicando que sí.

Carmen cae al piso llorando y le dice a su amor que jamas lo podrá olvida y que le amaba desde lo profundo de su corazón se despide de él y tirando la monedas pregunta: ¿Charlie, Charlie me puedo ir?

Ambas caen Sol. Carmen se retira de aquel lugar maldito, con el corazón destrozado pero feliz de poder despedirse de su amado.

Jorge toma ahora las monedas y le pregunta a su amigo que si puede salir, las

monedas caen Águila, asustados ignoran la advertencia y vuelven a dejar a su amigo en la vieja casona.

Pasan 3 días y los muchachos caen enfermos de gravedad sin razón aparente, tienen fiebre, mareos, su cuerpo se convulsiona, hablan solos, se muerden, comen tierra y se avientan contra las paredes haciéndose grave daño.

Carmen se entera de la grave condición de sus amigos y los visita. Encuentra a Jorge en los huesos y desvariando.

-¿Que te pasa dulce amigo? pregunta la joven.

-Charlie… en voz apenas audible responde Jorge y en ese instante comienza a impactar su cabeza contra la pequeña mesa de noche hasta fracturar su craneo y caer muerto.

Alarmada y en gritos sale de la habitación la joven y dirige velozmente sus pasos a la casa de Felipe, a quien encuentra sentado en la mitad de su cama viendo al gran ventanal.

-Adelante amada mía, te he estado esperando. Aquella es la voz del joven Charlie.

-Ven, juega conmigo por la eternidad. Y tomando a Carmen entre sus brazos la aprieta en su pecho hasta que el ultimo aliento sale de su cuerpo.

En pasadas semanas las redes sociales se vieron llenos de videos donde adolescentes a nivel mundial estaban jugando “El desafío Charlie, Charlie”, es un juego en el que supuestamente se puede hacer contacto con entes del más allá, el mismo es similar a la Ouija.

Por si acaso aún no lo conoces, el juego consta en colocar dos lápices de forma tál de que hagan equilibrio en forma de cruz encima de un papel, el cuál tiene las palabras ‘sí’ y ‘no’, a continuación se le pregunta al supuesto Charlie o ente sobrenatural y él mismo responde moviendo el lápiz hacia el si o el no.

La practica pronto llamo el interés de los adultos pues queríamos saber que estaban haciendo nuestros hijos ya que nos decían que estaban invocando un demonio. La histeria

era colectiva en los videos que pude observar. Adolescentes que habían perdido el sentido en diferentes partes del mundo mientras jugaban, líderes religiosos advirtiendo que no era un juego y aun en los videos de parodia la gente reportaba observar movimientos o sonidos paranormales.

Como casi todo en estos tiempos el furor paso rápido y los “Trending Topics” ya son otros, ya no se habla mucho de ello pero yo creo prudente que le demos una analizada al fenómeno.

¿Alguna vez te has cuestionado por qué este tipo de cosas causa tanto terror colectivo? ¿A que se debe que las leyendas, historias de terror ó juegos como estos nos asusten tanto? Las respuesta es sencilla: Pensamiento mágico.

¿Y que es el pensamiento mágico?

El pensamiento mágico representa desde la psicología del desarrollo de la personalidad una etapa propia dentro de la gradual formación de la inteligencia del niño. Cuando se les pide a los niños que den razón o explicaciones en torno a determinados fenómenos que requieren de algún tipo de razonamiento causal, su respuesta tiende a situar la explicación en lo mágico.

Pero no solo se debe a una inmadurez en su pensamiento lógico y racional, también es fomentado a cada momento por nosotros los adultos. Para no confrontarlos con la sexualidad de los padres les decimos que a los niños los trae la cigüeña, que sino se portan bien Santa Claus no les traerá nada o se los llevara el “Coco”, también los

entretenemos con cuentos donde una hermosa princesa vive atrapada en un castillo custodiada por un terrible dragón y un príncipe valiente viene a rescatarla en su noble corcel.

¿Y hacemos mal reforzando este tipo de pensamiento? En lo absoluto, es necesario para que el niño en formación pueda manejar su realidad, poco a poco ira complejizando su pensamiento y las respuestas mágicas no será suficientes para responder a sus constantes preguntas sobre el mundo pero esta capacidad mágica de resolver y entender el mundo no se ira del todo, nos acompaña en formas sociales mas aceptables como la fe, que también es necesaria para el saludable desarrollo y vivir con esperanza.

El pensamiento mágico en los adultos tiene un único propósito: evitar enfrentarse a la verdad de la experiencia interna y externa. Por eso se acude en la desesperación o en la incapacidad de manejar la incertidumbre a consultar quien nos diga el futuro o nos resuelva con hechizos el intolerable presente, haciendo así responsable de nuestra vida a algo más que nosotros mismos, trayendo con esto alivio aunque sea momentáneo.

El pensamiento mágico y las personas que hacen uso de él, no ponen en duda dichas percepciones; por tanto, sin una base crítica o separación de la realidad, dicho pensamiento puede generar una pseudo ciencia “magica” basada en hipótesis puramente especulativas.

Se toman como postulados válidos ciertas creencias fuertemente arraigadas en el pasado, y sobre éstas se construye un mundo aparentemente racional, siguiendo pautas lógicas y pseudociencia. De este modo, una persona que no haya separado previamente

dichas ideas o pensamientos, hasta encontrar sus bases más fundamentales, le puede parecer a simple vista que dichos pensamientos tienen fundamentos y coherencia científica y, hasta cierto punto, poseen consistencia.

Pasemos de lo individual a lo social, cada país, ciudad, pueblo, familia tienen sus propios pensamientos mágicos colectivos (mitos, creencias y leyendas urbanas). A través de los siglos (si no milenios), al ser repetidos una y otra vez, los mitos se han ido refinando y han llegado a transmitir, al mismo tiempo, sentidos evidentes y ocultos; han llegado a dirigirse simultáneamente a todos los niveles de la personalidad humana y a expresarse de un modo que alcanza la mente no educada del niño, así como la del adulto sofisticado.

A esto hay que sumarle que los seres humanos al estar en grupo nos volvemos más primitivos, y hacemos cosas que no haríamos comúnmente. En un partido de futbol le gritamos obsenidades al equipo contrario y al arbitro, lloramos, nos abrazamos de alegría pero una vez terminado el juego volvemos a ser nosotros mismo y eso que dijimos o hicimos la mayoría no se atrevería a hacerla si tuviera de forma personal a algún integrante del equipo de futbol.

Ese mismo fenómeno se presenta al contarnos historias de terror o “invocar al demonio” en forma grupal tal como fue unos días atrás con El Desafio Charlie, Charlie, los participantes primitivizados por el fenomeno social hicieron uso de su pensamiento mágico, proyectaron sus miedos infantiles que viven de modo inconsciente en todos nosotros y una histeria colectiva se apodero de las redes sociales.

¿Y estos juegos son convenientes?

El Juego es una actividad vital con gran implicación en el desarrollo emocional y de gran importancia en el proceso de socialización de todo ser humano, especialmente durante la infancia, etapa en el que se desarrollan las capacidades físicas y mentales contribuyentes en gran medida a adquirir y consolidar de una manera creativa patrones de comportamiento, relación y socialización.

El juego posee la capacidad de afectar y ser afectado a su vez por el mundo externo y por los valores de quien juega. El juego permite al niño descubrir que es limitado debido a las reglas y patrones del propio juego. Esto se traducirá y favorecerá la personalidad de un adulto libre y normativo. La limitación o actitud normativa va a ser una experiencia positiva que redundará en beneficio de su desarrollo y creará su estilo de vida, al regir y limitar las experiencias desde una forma normativa .

En mi muy personal opinión lo único positivo de el desafío Charlie, Charlie es que la gente dejo un rato sus aparatos electrónicos y volvió a jugar con cosas tan rudimentarias como unos lápices y papel pero fuera de eso no resulta constructivo y lejos de fomentar la madurez psíquica la involuciona.

La leyenda de Charlie la tomé de distintos sitios de internet.

Comparte:Tweet about this on TwitterShare on Facebook

RELACIONADAS

Columnas Anteriores >>