Alas de papel

31 May 2019

Beatriz Martinez

DAR O RECIBIR 

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Si me dieran a escoger entre estar con alguien que me amase aunque yo no lo hiciera o amar a alguien que no me ame, creo que escogería la segunda sin importar los resultados que esto pudiera dar o las consecuencias que trajera consigo.

Dar o recibir; ¿qué es mejor? ¿Cuántas personas se han preguntado esto? ¿Cuántas veces podemos llegar a sentir que somos egoístas por querer recibir o que damos demasiado de nosotros mismos? Creo que la respuesta reside en cada uno de nosotros.

Por mi lado la respuesta es dar. Como cualquier ser humano siento un gran agradecimiento y sentido de ser apreciada cuando recibo y aún así prefiero por muchísimo dar que recibir. Me encanta poder entregar parte de mí en todo, poder ayudar, poder formar parte de algo, brindar mi apoyo, ayudar a que alguien se sienta mejor. Creo que nada se puede comparar con el sentimiento que recibo al dar; ambas vienen de la mano.

Para mí recibir es simplemente un plus, algo que agradezco pero que no espero pero el dar por el contrario, es algo que me sale natural, algo que lo cual disfruto, algo que quiero seguir y seguir haciendo.

Ya sea dar un regalo de cumpleaños, escuchar y aconsejar a un amigo, apoyar una causa, ofrecerme como voluntaria para algún trabajo, planear una fiesta sorpresa, alguna causa altruista o el simple y tan valiente acto de simplemente querer sin pensar en qué pasará o qué dirán; todo eso es dar.

Creo que es simplemente maravilloso como podemos dejar parte de nosotros en todo, a diario en todo se nos presenta la oportunidad de hacer las cosas de lleno y dar absolutamente todo o simplemente cumplir con lo que debemos. No hay una satisfacción que se compare con el saber que estás entregado en un 100%.

Me encanta ese temor de saber que estás en la línea de todo y nada. Me encanta ver la sonrisa en el rostro de alguien y saber que de algún modo yo ayudé, me encanta poder hacer a las personas sentirse apreciadas, amadas, importantes. ¿Cuándo se ha dado demasiado? ¿Por qué tenemos la idea de que debemos establecernos límites a nosotros mismos?

Creo firmemente que es mejor dar, dar, dar y seguir dando hasta que realmente no podamos más. El problema con dar tanto es que podemos ganar todo pero también podemos perderlo.

Sin embargo, creo que es mejor siempre dar o hacer de más que de menos, de este modo podremos estar completamente seguros de que sea lo que sea que suceda nosotros dimos todo. Sea lo que sea que haga, siempre recibo

una mayor satisfacción sin importar los resultados al saber que yo hice y di todo a mi alcance.

Al menos en lo personal si pienso en experiencias que me han dejado lecciones o conocimientos importantes, todas son aquellas en las que he dado más de lo que me pedían, aquellas en las que he dado y dado sin importar si recibiré lo mismo. Puedo asegurar que por el simple hecho de dar ya estarás recibiendo algo, al menos yo lo hago. ¿Qué podemos aprender si realmente no nos estamos sacrificando del todo? Soy una persona que cree que de todo se puede aprender; de cada victoria y cada caída, pero si no estamos dispuestos a entregarnos por completo dudo que podamos obtener un aprendizaje completo.

Me satisface muchísimo más el saber que alguien está recibiendo gracias a mí que el hecho mismo de yo recibir directamente Obviamente agradezco y me encanta recibir, ¿a quién no? Sin embargo, como mencioné en el principio, prefiero por mucho el acto de dar, el sentirme llena aunque pudiese estar dando todo. Aún así, como cualquier humano, también me encanta recibir; no tiene nada de egoísta el querer recibir, a todos nos gusta. Tenemos este incorrecto concepto de que escoger dar nos hace mejores personas mientras que al elegir recibir somos egoístas. Esto es totalmente falso. Creo que cada quien es diferente, el preferir una sobre la otra no nos hace ni mejores ni peores personas; es normal querer ambas. Cualquiera que escojamos está ligada a la otra; al dar estamos recibiendo y el recibir muchas veces es debido a que dimos.