Facebook reconoce que no siempre es sano para las democracias

22 Ene 2018
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"Las campañas de desinformación no son operaciones de aficionados. Están profesionalizados y constantemente intentan jugar con el sistema. Siempre tendremos más trabajo por hacer."

Facebook reconoció este lunes que las redes sociales pueden tener un impacto negativo en las democracias, y que la compañía tiene más trabajo por hacer para asegurarse de que lo bueno supere a lo malo.

“Desde la Primavera Árabe hasta elecciones en todo el mundo, las redes sociales parecían positivas”, escribió en una publicación de blog Katie Harbath, quien dirige el equipo de Facebook que desarrolla relaciones con gobiernos de todo el mundo. “La última campaña presidencial de Estados Unidos cambió eso, con la interferencia extranjera que Facebook debería haber identificado más rápido, con el surgimiento de ‘noticias falsas’ y cámaras de eco“.

Después de las elecciones de noviembre de 2016, Facebook, con sede en Menlo Park, California, con frecuencia ha prometido trabajar más arduamente y dedicar más recursos a solucionar esos problemas. Pero también generalmente enfatizaba que los malos actores componían un pequeño porcentaje de actividad y que, en general, la compañía estaba haciendo algo bueno para la sociedad. La publicación de Facebook hoy es la evaluación más autocrítica del impacto de la compañía hasta la fecha.

En la batalla contra noticias falsas, la red ha intentado varias estrategias diferentes, como trabajar con terceros verificadores de hechos para marcar los artículos dudosos como “disputados”, y luego ofrecer sugerencias de “artículos relacionados” en su lugar. La compañía también comenzará a sondear a los usuarios sobre la confiabilidad de las fuentes, con el objetivo de utilizar esa información para guiar las clasificaciones en el algoritmo de noticias.

“Incluso con todas estas contramedidas, la batalla nunca terminará“, escribió Samidh Chakrabarti, gerente de productos para el compromiso cívico de Facebook, en una publicación de blog separada.

“Las campañas de desinformación no son operaciones de aficionados. Están profesionalizados y constantemente intentan jugar con el sistema. Siempre tendremos más trabajo por hacer.”

Facebook también habló abiertamente sobre el desafío de trabajar con los líderes del gobierno que acosan a sus propios ciudadanos, tema de recientes investigaciones de Bloomberg. Chakrabarti escribió acerca de un ciudadano en un país que le dijo a Facebook que después de publicar un video crítico con el gobierno, la policía lo visitó para inspeccionar su cumplimiento de impuestos.

También hay funcionarios en “sociedades más abiertas” que “escriben mensajes de odio que hacen que la aplicación de nuestros estándares comunitarios sea un desafío”, reconoció Chakrabarti. “Hasta ahora, hemos mantenido esas publicaciones en nuestra plataforma ya que las vemos como información de interés periodístico que los ciudadanos merecen saber”. Eso es similar al razonamiento utilizado por Twitter al mantener los tuits del presidente Donald Trump que potencialmente violan sus políticas.

La admisión de Facebook de que las redes sociales pueden no ser buenas para la democracia se produce un mes después de otro informe de la empresa, en el que se señaló que consumir “pasivamente” las redes sociales puede ser malo para la salud mental.

El presidente ejecutivo, Mark Zuckerberg, ha estado tratando de evaluar los puntos ciegos de la compañía con respecto a su papel de su empresa en el mundo y ajustando los objetivos para buscar un impacto positivo. A principios de este año, por ejemplo, dijo que cambiaría las noticias para centrarse más en las publicaciones de amigos y familiares, en lugar de marcas y organizaciones de noticias.

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Fuente: El Financiero

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