Alas de papel

31 May 2019

Beatriz Martinez

FEMINISMO NO ES SINONIMO DE ODIO AL HOMBRE. 

“feminismo.

(Del lat. femĭna, mujer, hembra, e -ismo).

1. m. Doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres.

2. m. Movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres.”

El significado original del feminismo era, como ya se señaló, la búsqueda de que las mujeres contasen con los mismos derechos que los hombres, que se dejara de lado la creencia de que ciertas actividades o capacidades fueran solamente de los hombres. Ese era y debería seguir siendo el objetivo: equidad. Sin embargo hasta la fecha se ha distorsionado un poco la meta.

En la actualidad ser feminista es sinónimo de recibir insultos por parte de los hombres que se toman el feminismo como una broma y hasta el rechazo de otras mujeres. ¿Qué es lo que lleva a una mujer a estar en contra del feminismo?, ¿por qué yo, como mujer, podría oponerme ante aquel movimiento cuyo objetivo es que ante todos aquellos creyentes de lo contrario, yo tenga el mismo valor que un hombre? Todo esto es debido a, creo yo, que se ha perdido el sentido con el cual el feminismo contaba en un principio.

Las mujeres han pasado de buscar el demostrar su valor y derechos a intentar ponerse sobre el sexo opuesto. Eso es lo que este movimiento intentaba abolir en un principio, ¿no? Probar que ambos sexos eran y siguen siendo igualmente capaces, que no se debía creer en la superioridad de hombres sobre mujeres o mujeres sobre hombres. Ser feminista ha pasado a ser lo mismo que mujer-anti-hombres.

Intentar obtener la equidad completa de ambos sexos es igual que tratar de erradicar el crimen al 100% o buscar tener la paz mundial. Son metas que comparten 2 características:

1. Aseguran una vida que suena bastante pacifica y feliz.

2. Estamos lejos de conseguirlo.

No sé si será posible en algún momento conseguir una igualdad total de los géneros ya que soy creyente de que siempre debe existir un equilibrio entre lo bueno y malo pero estoy segura de que si lo que buscamos es esta equidad, el concepto de feminismo que tenemos no está en lo correcto.

Los estereotipos de feminista anti-hombres y machista son aquella firme y pesada muralla que nos separa del objetivo que se busca desde hace décadas y décadas. Si el hombre es machista debe ser fuerte, superior y hacer menos a la mujer y si la mujer es feminista, falsamente se tiene la idea de que debe creerse superior en todo ámbito al hombre, odiarle y hacerle menos.

Es básicamente lo mismo, ¿no? Poniéndolo de este modo termina sonando como pequeños niños de kínder discutiendo en el patio con sus juguetes acerca de si los niños o las niñas son mejores con excusas ridículas.

Pero no hay punto de comparación entre estos pequeños e infantiles argumentos con las consecuencias que el machismo y el ser feminista puede traer hoy en día: moretones, daños psicológicos y por muy extremo que suene, hasta la muerte.

¿Quién dice que el feminismo es solamente para las mujeres? Porque aunque pensar en feminismo es pensar automáticamente en mujeres, también hay hombres feministas. Claro que si las mujeres tienen que soportar insultos y demás por creer en la equidad de los sexos y apoyar este movimiento, para los hombres es aún peor. ¿Por qué? Volvemos a

lo mismo: estereotipos. ¿Por qué un hombre no puede estar de acuerdo y buscar firmemente la equidad para sus compañeras, amigas o familiares del sexo opuesto? ¿Por qué está mal? Pero claro, un hombre no querrá ser parte de un movimiento que está en contra absoluta de su propio sexo.

Creo firmemente que si debemos dejar claro que el feminismo no busca hacer menos un sexo, el objetivo no es mostrar a la mujer como un ser superior o con más autoridad porque al hacer eso estaríamos repitiendo exactamente lo mismo que hace el machismo.

El punto del feminismo es tener una equidad, es lograr que la mujer pueda desarrollarse con las mismas herramientas que un hombre, es saber que no se burlarán de ti, pagarán menos en tu empleo o recibirás un “no” por respuesta simple y sencillamente porque eres mujer.