Han tenido que morir 4 niños y 2 adultos para que se acabe el conflicto territorial en Chiapas

14 Dic 2017

La región de Chalchihuitán, una de las más pobres de México, se empieza a recomponer de una de sus crisis humanitarias más graves de los últimos años.

Después de que se desatara un conflicto agrario por un territorio en disputa con el vecino municipio de Chenalhó, al menos 5000 personas se vieron desplazadas. En mitad de estos desplazamientos, 6 personas fallecieron causa del hambre y la sed. Cuatro de ellos, niños.

“No hay paso, nuestros caminos están bloqueados, necesitamos su apoyo… niños, adultos y mujeres embarazadas están sufriendo por el frío en el monte”, denunció el alcalde Martín Gómez a través de un vídeo difundido en Facebook hace semanas. Gómez reclamaba ayuda al gobierno y denunciaba la falta de medicamentos. La ayuda efectiva, sin embargo, no llegó hasta ayer en forma de sentencia.

En las últimas semanas, miles de personas se han visto forzadas a huir y dormir a la intemperie. El diario La Jornada, detalla que los menores fallecidos tenían entre 3 y 4 años. La temperaturas extremas, el acceso restringido a agua potable y comida, la insalubridad y los brotes de enfermedades amenazaban a los desplazados, entre los que se encontraban también más de 2.000 niñas y niñas y alrededor de 100 embarazadas.

Pero han tenido que morir 4 niños y 2 adultos para que el tribunal especializado en estos conflictos atienda por fin el caso.

El Tribunal Unitario Agrario ha emitido hace pocas horas un fallo a favor de Chenalhó. La resolución dictamina que las 360 hectáreas en disputa pertenecen a este territorio y no a Chalchihuitán. En principio esta sentencia tardía tendría que apaciguar el conflicto y a la larga poner fin al mismo.

Se desconoce el estado de salud del resto de desplazados que ahora emprenden de vuelta el camino a sus casas, o lo que queda de ellas.

Hace una semana el clérigo Marcelo Pérez Pérez denunciaba, en otro vídeo difundido en Facebook, que los paramilitares habían quemado sus pertenencias y sus cosechas. Mientras tanto, los desplazados vivieron en campamentos improvisados donde tenían que soportar temperaturas extremadamente bajas.

Desde el pasado 4 de diciembre, según recoge Animal Político, los vecinos de Chalchihuitán reclaman ayuda a los gobernadores estatales.

El gobierno estatal y federal ha ofrecido 300 casas y 15 millones de pesos para compensar a los 5.000 desplazados de Chalchihuitán. La sentencia también prevé la reconstrucción de casas para los indígenas por valor de más de 120 mil pesos.

El conflicto entre Chalchihuitán y el vecino pueblo de Chenalhó se remonta a 1973 tras una división de terreno entre ambas localidades. Se trazó una línea recta en vez de seguir el curso natural del río, por lo que al menos 360 hectáreas quedaron justo en el límite.

La disputa siempre ha estado latente, sin embargo en los últimos años —y especialmente en las últimas semanas—se ha ido intensificando por la irrupción de grupos paramilitares y asesinatos.

En las últimas horas, y a causa de las muertes, UNICEF tomó parte en el conflicto e instó a las autoridades mexicanas y al estado de Chiapas, al que pertenecen los dos territorios, para que protegieran a los más vulnerables de este conflicto: los niños.

El Gobierno de Chiapas por fin ha tomado partido, pero ha costado la vida de seis personas que se han quedado por el camino.

Ahora empieza un largo proceso de reconstrucción y regreso a sus casas para los habitantes de Chalchihuitán, desplazados y olvidados durante diez largos días.

 

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Fuente: PlayGround

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