La vida en el diván

07 Nov 2017

Ana Beatriz Nuñez

¿Quién debe pedir ayuda psicológica y como buscarla?

No han sido pocas las personas que llaman y me dicen: Le di tu numero de teléfono a fulanito de tal, necesita ayuda psicológica, pero esas llamadas jamás se concretan y cuando finalmente algún valiente llega a mi consultorio me dejan saber que la lucha para hacer esa llamada no fue fácil. Aun en este siglo plagado de modernidad, información y apertura, hablar de salud mental y aceptar ayuda de un profesional en momentos críticos resulta sumamente difícil.

Pareciera que acudir al “loquero” como suelen llamarnos sigue siendo un tabú y pesa un fuerte estigma en quien decide hacerlo. Cuando simplemente así como necesitas de un cardiólogo cuando tu corazón no esta funcionando correctamente, un terapeuta viene  bien cuando una crisis de vida nos obligado a replantearnos nuestra visión del mundo y de nosotros mismo, así que bajo esta premisa cualquiera en un momento de nuestra vida necesitaremos ayuda psicológica.

¿Como reconocer que es momento de pedir ayuda?

Es muy importante aprender a escuchar a nuestro cuerpo pues él habla atreves de síntomas físicos y conductas dañinas de lo que le aqueja a nuestra psique, he aquí  algunos signos, síntomas y conductas que reflejan de que esta sufriendo:  altos niveles de estrés y/o dificultad para controlarlo, dificultades familiares o de pareja, tristeza o ansiedad persistente, perdidas o duelos, cambios de vida  (mudanzas, jubilación, etc.), enfermedades crónicas, enfermedades crónicas, comportamientos compulsivos, temores y fobias, dificultades para controlar la ira, episodios traumáticos, consumo excesivo de sustancias, aquellas personas que no consiguen sentirse satisfechos con sus logros o fracasan repetidamente en proyectos de vida,  o se ven atrapados repetidamente en relaciones destructivas, a quienes sufren inhibiciones  sociales, sexuales y laborales.

En general la psicoterapia es una experiencia muy útil que nos permite conocernos mejor y entender porque y para que hacemos lo que hacemos, nos permite sobre llevar situaciones difíciles, incrementar nuestra capacidad de disfrutar nuestras relaciones, la vida y cualquier cosa que a la que hayamos decidido dedicarnos.

Como reconocer si estoy con un verdadero profesional de la salud mental.

Existen diferentes corrientes en psicología, las cuales tienen sus propio marco teórico y practico pero todas tienen en común su firme y honesto deseo de contribuir a mejorar la calidad de vida, no son los modelos teóricos los que deseo discutir hoy sino entregar  una breve guía que permita  elegir un psicoterapeuta.

  1. ¿Es realmente un terapeuta clínico? Es decir al terminar su licenciatura como psicólogo realizo un posgrado que lo capacita para atender a adolescente y adultos ó se especializo en psicología infantil.
  2. Comprueba que en las primeras sesiones se realice una entrevista de diagnostico para llegar a un diagnostico y una propuesta de tratamiento.
  3. Recuerdo claramente cuando en mi entrenamiento como psicoanalista uno de mis primeros supervisores me dijo: Ana Beatriz, mas que tácticas y técnicas de cómo ayudar a sus pacientes yo le voy a enseñar a quedarse callada y aprender a escuchar. Esta es una regla de oro para reconocer a un buen terapeuta, sabe escuchar pues ha aprendido que lo mas importante no es lo que el tiene que decir sino lo que su paciente tiene que decir así que si asistes con alguien que utiliza la mitad de tu tiempo de sesión para adoctrinarte y decirte que estas haciendo mal y como deberías hacerle, definitivamente es momento de buscar otro terapeuta.
  4. El encuadre es importante y eso se nos deja muy claro en el entrenamiento, ¿respeta el tiempo de la sesión? Tanto al momento de iniciarla o terminarla, puede variar de 45 minutos a una hora. La mayoría de los terapeutas que fueron formalmente entrenados piden ver a sus pacientes por lo menos una vez a la semana.
  5. ¿Como se relaciona el terapeuta contigo? La relación terapeuta – paciente debe mantenerse SIEMPRE en el marco de el consultorio, no salimos a tomar café, no asistimos a fiestas con nuestros clientes y definitivamente no tenemos una relación sentimental o sexual con ellos, no recibimos ni hacemos favores en pocas palabras no explotamos nuestra posición de autoridad ni traicionamos la confianza profesional que se ha depositado en nosotros.
  6. No recibimos a la misma vez a mas de un miembro de la familia o pareja sentimental pues esta situación se vuelve caótica para el terapeuta ya que es humano y seria imposible que no tomara partido por alguno de los pacientes y el análisis se vuelve imposible, sin mencionar los sentimientos de paranoia y competencia que se despiertan en el paciente.  Solo los terapeutas con ideas de omnipotencia aceden a hacer algo así.
  7. Si un psiquiatra te dice que con medicamento todo estará resuelto y no se necesita psicoterapia lo que esta proponiendo es quitar los síntomas con pastillas pero no resolver el problema de raíz aquello que  provoco los síntomas aunque hay ocasiones en que un tratamiento psicológico debe unirse al tratamiento medicamentoso.

En resumen pedir ayuda y acudir a psicoterapia  bajo ningún concepto es señal de locura sino todo lo contrario es muestra de inteligencia, de valor y amor propio, es echar mano de un valioso recurso que la ciencias pone a nuestro alcance, es la mayor muestra de humildad de que no podemos solos, que existen cosas de nosotros mismos que nos son ocultas y podría volverse la experiencia mas enriquecedora donde la vida del paciente y el psicoterapeuta jamás vuelve a ser la misma.

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