Me agobian las deudas ¿qué hago?
9 febrero 2016

Una deuda puede ser un gran lastre en la situación financiera de cualquiera.

Aunque hay deudas que son buenas, como aquellas que se pagan a tiempo y generan un buen historial crediticio, también pueden ahogar nuestro capital y ser motivo de preocupación. Esta sencilla guía de cuatro pasos puede ayudarte a reducir tu nivel de endeudamiento.

1. La primera acción a tomar es asegurarnos de no dejar de pagar al menos la cuota o saldo mínimo.

Si pagamos el mínimo los intereses se acumulan, pero nos deja abiertas mayores opciones de refinanciamiento de la deuda, lo cual resulta una gran herramienta para pagar menores cuotas.
En cambio, si ya dejamos de pagar seguramente necesitaremos vender algún activo para sobrellevar los pagos necesarios para conseguir la liquidación.

A este respecto, si las condiciones de nuestra deuda han cambiado debido a la falta de pago, Gerardo Aparicio, catedrático de la Universidad Panamericana recomendó acercarnos a nuestro acreedor y negociar condiciones que nos resulten viables para restablecer el pago.

2. El segundo paso es buscar proactivamente un producto con el que podamos pagar menos.

Incluso cuando estemos pagando cómodamente, siempre existe la posibilidad de reducir los intereses y obtener un producto más accesible.

“La mayoría de la gente no tiene la cultura de refinanciar activamente y la mayoría lo hace sólo cuando ya está muy apretada”, expuso Gerardo Obregón, presidente y Fundador de Prestadero.

“No hay que esperar al último momento para refinanciar nuestros créditos”, indicó.

3. A continuación, se sugiere liquidar la deuda que cobre la tasa más alta.

Es común que la gente compare el Costo Anual Total (CAT) en vez de la tasa de interés.

El CAT puede incluir conceptos como comisiones de apertura, que no representan intereses y que no recuperaremos tras liquidar la deuda.
Para eliminar la deuda con la tasa más elevada, debemos pagar el mínimo en las demás deudas y abonar el resto de nuestro capital a la deuda que pretendemos liquidar.

4. Una vez que eliminemos esta deuda, utilicemos la misma estrategia para liquidar la siguiente más alta.

Por supuesto, el primer consejo a seguir es no endeudarnos más allá de nuestra propia capacidad.

Obregón recomendó no adquirir deudas que representen más de 30 por ciento de nuestros ingresos, a menos que se adquiera un activo que podría venderse en caso de emergencia, en cuyo caso se puede subir hasta 40 por ciento.

Por su parte, Aparicio sugirió utilizar las tarjetas de crédito sólo para acelerar el flujo de dinero, es decir pagando por completo el balance al final del mes.

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