Cárceles de Tamaulipas, las peores de México: CNDH

01 Jun 2019

En Tamaulipas, las actividades ilícitas como cobro de extorsiones y sobornos, persisten en los penales estatales y en los municipios de Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros y Altamira, sus cárceles son escenario de crímenes, motines y fuga de internos.

Algunos de estos hechos violentos se le atribuyen los enfrentamientos entre grupos criminales que tienen presencia en el estado como el Cártel del Noreste, en Nuevo Laredo; Cártel del Golfo, en Reynosa, Matamoros y Ciudad Victoria; en este último municipio también operan el Cártel del Noreste y la Vieja escuela Zetas; en Tampico, Madero y Altamira, hay presencia del Cártel del Golfo.

De los siete penales de la entidad, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) evaluó cinco y estos en general obtuvieron la peor calificación de todo el país, 4.92; reprobaron en aspectos que garantizan la integridad personal del interno, una estancia digna y en condiciones de gobernabilidad.

El Centro de Ejecución de Sanciones de Reynosa, en agosto de 2017, registró una riña entre personas privadas de su libertad, que dejó un saldo de nueve muertos y 11 lesionados.

A su vez, el penal de Nuevo Laredo, con una población de 795 internos, tuvo una fuga masiva de 141 personas en diciembre de 2010 y un año después, se repitió con otros 59 reclusos; el 19 noviembre de 2018 uno de los líderes del crimen organizado fue asesinado al interior del reclusorio.

En el Centro de Ejecuciones y Sanciones de Matamoros unos 41 internos se fugaron en marzo de 2010 y 14 reos más murieron en un motín ocurrido en agosto del mismo año.

Además, el penal de Ciudad Victoria obtuvo la calificación más baja de los cinco evaluados con 4.68; cuenta con una capacidad para 835 reos y alberga a 905.

En junio de 2017 registró una balacera y fuga de 29 internos a través de un túnel, así como un motín con saldo de cuatro muertos; el hecho más reciente ocurrió el pasado 4 de mayo con una riña al interior con un saldo de cuatro lesionados.

En tanto, en el Centro de Ejecuciones de Altamira entre sus hechos violentos destaca una riña en su interior con un saldo de 31 muertos en enero de 2012, mientras que en febrero de 2015, un hecho similar terminó con cuatro reclusos muertos.

Por su parte, en Tabasco, el diagnóstico sobre el Centro de Reinserción Social del Estado de Tabasco (Creset), que realizó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en 2018, la problemática de autogobierno no se identifica; tampoco se detecta a algún grupo de la delincuencia organizada y su calificación fue de 6.0.

Agencia:
Fuente: Posta

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